Los estímulos III (estímulos positivos)

Luis Melgar Carrillo | Política y sociedad / NUESTROS HIJOS

Es interesante observar a una madre que le da de mamar a su bebé, al tiempo que le dice palabras dulces tales como “Mi amor. ¿Estás comiendo bien mi tesoro? ¡Es que te quiero tanto!”. Con la repetición de este tipo de palabras, el niño que las recibe tiene oportunidad de que queden registradas en su cerebro. Lo importante es que con la repetición probablemente logre grabar esos mensajes de amor. También es muy probable que el pequeño responda, dando a su vez muestras de amor. Su respuesta amorosa es consecuencia de dos sucesos simultáneos.

El primero es la satisfacción de saciar su apetito. El segundo es la oportunidad de percibir las pulsaciones del corazón de la madre, en virtud de su proximidad. El bebé ha pasado los últimos cuatro meses del embarazo, oyendo el ritmo cardiaco de la madre, lo cual le trae tranquilidad. Esos dos sucesos conducen a que se registren en su cerebro mensajes con un común denominador: BIENESTAR.

Es muy probable que el equilibrio emocional de un pequeño se fortalezca mediante la lactancia en los primeros meses de vida. Durante el resto del crecimiento, tanto en la segunda niñez, como en la adolescencia, los padres pueden continuar fortaleciendo ese bienestar, mediante la repetición de estímulos que evoquen la felicidad de la primera infancia. Un niño que crezca en un ambiente de felicidad, muy probablemente vaya a tener en su vida futura una autoestima favorable que le ayude a tener mejores relaciones interpersonales cuando sea adulto.

Por otra parte, la relación bienestar-comida es probablemente la razón por la cual una mayoría abrumadora de las festividades que celebran los adultos, tiene una relación directa con la comida. Probablemente por esa razón en la mayoría de los cumpleaños se celebra con un pastel. Se preparan comidas especiales para las grandes festividades. Por ejemplo el pavo para la Navidad. Si en una celebración no hay comida, se puede considerar que el evento fue un fracaso.

En el transcurso de la segunda niñez y de la adolescencia, se tiene la oportunidad de continuar reforzando las relaciones de bienestar con la comida. Esas primeras grabaciones se pueden detectar en que, inclusive siendo ya un adulto mayor, personas de la tercera edad siguen buscando la felicidad mediante brindis, cenas y convivios. Aún personas longevas continúan buscando la felicidad mediante la ingesta de alimentos y bebidas.

Por otra parte, la relación bienestar-palabras dulces, conduce a que cuando se escuchan elogios en las palabras de un tercero, se evoca lo agradable que se experimentó cuando se recibían halagos de la madre durante la lactancia. Cada vez que se oye un elogio de un tercero, también se continúan reforzando esas relaciones de felicidad. Por esa razón es conveniente tratar de emitir mensajes auditivos que les provoquen felicidad a los escuchas.

Es muy conveniente que en la familia se fomente una cultura alrededor de estímulos auditivos que induzcan a la búsqueda de esa felicidad. El uso de este tipo de estímulos favorece el camino para fortalecer una familia integrada.

Por todo lo anterior, se puede llegar a la gran conclusión de que los padres tienen a su alcance poderosas herramientas para enriquecer, desde la infancia, la personalidad de sus pequeños. Esas herramientas son principalmente los estímulos positivos que puedan ser escuchados por sus hijitos.

En sus primeros dos años, los padres son vistos por el niño como los súperpoderosos que lo saben todo. Los padres lo visten, lo bañan, le dan de comer, lo limpian, lo cargan, juegan con él. Y todo lo que hacen, lo hacen mejor que él mismo. La mayoría de esas acciones el niño no las puede realizar por sí mismo.

Por esa razón, las palabras que emitan esos superhéroes son altamente creíbles para él. Si los padres le dicen lo inteligente, ordenado, limpio y en general le dan estímulos constructivos, el niño los cree. Esa tal vez es la principal herramienta para llegar a construir en ellos una personalidad con una autoestima muy alta.


Imagen principal tomada de Andina.

Luis Melgar Carrillo

Ingeniero Industrial, Colombia 1972. Máster en Administración de Empresas (INCAE 1976). Nueve libros. (Dos aparecen en Google). Autor de 20 artículos (revista Gerencia, Guatemala 1994 -95. Director de Capacitación (Asociación de Azucareros de Guatemala). Director de Recursos Humanos (Polymer-Guatemala). Excatedrático en universidades de Costa Rica, Guatemala y Tepic, México. Residencia en Tepic.

Nuestros hijos

8 Commentarios

Judithde Melendez 18/07/2018

Estimado Ingeniero!!!!!!!! que alegria encontrarlo por esta via y confirmar como el Señor lo ha bendecido y llenado de sabiduría. Me gozo de verle en tan excelente condicion. Gracias por ocuparse de compartir su conocimiento y ponerlo al alcance de un click.

Un gran abrazo con todo mi respeto y admiración,

Judith

    Luis Melgar Carrillo 20/07/2018

    Estimada Judith: Que grato volver a tener noticias suyas. Muchas gracias por sus comentarios. El propósito que tengo para escribir acerca de la educación de los pequeños es tratar de incrementar el desarrollo de los guatemaltecos. Seremos una sociedad mejor en la medida en que superemos nuestras barreras mentales. Las primeras limitantes, los niños se reciben en los hogares antes de los siete años. Desde el vientre se comienzan a recibir mensajes. La saluda muy cordialmente, Luis Melgar Carrillo

Federico 17/07/2018

Gracias a todo este estudio he podido ver el crecimiento de nuestro amado hijo Aaro. Gracias por la enseñanza impartida.

    Luis Melgar Carrillo 17/07/2018

    Querido Federico: Muchas gracias por tu comentario. Gracias a Dios Aaroncito va muy bien encaminado. Tiene una personalidad muy suelta que induce a pensar que va a ser un verdadero líder. La reflexión que se puede sacar de estos escritos es que también sirven de parámetro para comparar lo acertado de la educación que se le está impartiendo. Sigan por ese camino.

Luis Pedro 16/07/2018

Muy acertado, como siempre.

    Luis Melgar Carrillo 17/07/2018

    Estimado Luia Pedro: Muchas gracias por su comentario. Lo que espero de estos escritos, es que aquellos que tienen una ingerencia directa en la educación de los pequeños, los puedan aplicar. El resultado final es que se pueda incrementar el grado de desarrollo de nuestros países.

Andrea 16/07/2018

Estos artículos fomentan la importante que son lo estímulos que se den al niño en los primeros meses de su vida y aún antes de nacer.

    Luis Melgar Carrillo 16/07/2018

    Estimada Andrea: Gracias por su comentario. Estoy convencido de que seremos una sociedad mejor, si estimulamos a nuestos pequeños desde el vientre. Naturalmente que debemos seguir estimulando durante todo su crecimiento, principalmente antes de los siete años de vida. Erick Fromm menciona que somos un país del tercer mundo, porque no hemos sabido educar a nuestras generaciones.

Dejar un comentario