La USAC hoy: ¿en proceso de privatización?

Sergio Estuardo Castañeda Castañeda | Política y sociedad / EXPLORACIONES

Hace algunos años, fiel a mi empedernido gusto por el futbol, logré entrenar varios meses con la especial de la USAC. Sí, con las fuerzas básicas cuyo equipo mayor competía en la primera división del tan golpeado futbol de este país. Dicho equipo, con evidentes carencias, se diferenciaba de otros como Comunicaciones o Municipal, por ejemplo, en que era mucho más abierto a la hora de probar jugadores jóvenes que, motivados por demostrar sus habilidades, se abocaban a él. No era necesario o al menos imperante tener «contactos» o «cuello» para poder entrenar y estar a prueba del director técnico hasta que lo considerara necesario. Dichos entrenamientos se realizaban en Los Arcos, centro deportivo propiedad de la universidad nacional, donde, más allá del equipo de futbol, todo estudiante podía hacer uso de las canchas y piscina con solo presentar su carnet universitario. Este beneficio resultaba obvio porque fácilmente puede concebirse al deporte y al ejercicio como una necesidad y derecho que permite el juego, el esparcimiento, la posibilidad de colectividad y de autoconocimiento.

Ahora bien, el pasado lunes, se viralizó la noticia de un negocio entre la Universidad de San Carlos de Guatemala y la organización autodenominada Futeca, propiedad de Javier Arzú, quien es sobrino del exalcalde Álvaro Arzú. Así es como, desde principios de este mes, funciona en las instalaciones deportivas ya mencionadas una academia de futbol de la empresa del señor Arzú, cuyo documento legal tiene vigencia por tres años y donde la USAC percibe Q 35 000.00 de arrendamiento mensual. La legalidad o ilegalidad de dicho contrato está siendo debatida por los profesionales de la ley. Pero más allá de esto, lo que muchos hemos percibido es que esto otra acción más en la búsqueda de privatización de la Universidad. Cosa que no es de ahora, sino que tiene ya su tiempo.

Cabe recalcar que, desde hace décadas y como parte del plan contrainsurgente, la búsqueda por la derechización de la Universidad de San Carlos y los espacios intelectuales es un hecho. Tanto el neoliberalismo impulsado por el gobierno profundo de Estados Unidos como las élites académicas europeas y estadounidenses han logrado ir transformando ese baluarte de lucha y compromiso social que fueron las universidades públicas latinoamericanas al menos durante los últimos cincuenta años del siglo XX. Véase el caso de Bolivia y Venezuela en cuanto a como el movimiento estudiantil ha tomado una postura reaccionaria en contra de los procesos populares. Se trata de castas burocráticas y élites profesionales que han ido aceptando –para beneficiarse ellas también– lambisconamente los dictados de la lógica imperialista del BancoMundial. Así, las universidades públicas se convierten prácticamente, pues, en fábricas de profesionales especialistas, en su gran mayoría despolitizados o de aquellos que entre maestrías, doctorados e investigaciones de mero consumo académico poco o nada le dicen a las mayorías. Existen excepciones, claro está.

La USAC, lamentablemente, no ha escapado de todo este proyecto que repercute en las mentalidades de la masiva población estudiantil. Así es como, desde hace unas décadas, varios pénsums de carreras sociales y humanistas han sido modificados, priorizando los cursos técnicos para darle paso a la idea de formar profesionales mecánicamente productivistas, acríticos y reproductores del sistema del capital. Sin mencionar la nefasta corrupción que ejercen muchos egresados tanto dentro de la Universidad como en otras instituciones del Estado. ¿Y las pocas escuelas, facultades, docentes y autoridades que se resisten a esto? Son constantemente intimidadas y violentadas por los grupos de choque del CSU que en los últimos días han vuelto a hacer de las suyas.

Acción: debe ser el estudiantado quien se oponga a tales medidas de manera radical y no dejarse encandilar por el maquillaje que realiza el rector Murphy Paiz. El mencionado personaje, dicho sea de paso, hace unos días promocionó la entrega de las llaves de un estudio de televisión para la Escuela de Ciencias de la Comunicación y aunque este tipo de equipo es necesario, debe tenerse precaución en tiempos donde el periodismo a nivel mundial está en crisis. Porque Cuando la formación de un estudiante de comunicación se ejerce estrictamente desde lo técnico y no desde el pensamiento crítico, como sucede en muchos cursos en dicha Escuela, lejos de contribuir a una labor social tiende a formar propagandistas de los oligopolios mediáticos al servicio de las élites económicas. No sería raro ver como TV-USAC entra en esta jugada de derechización más rápido de lo que pensábamos, ojalá me equivoque.

La AEU y todo estudiante consciente y consecuente debe dar la cara más allá de las posturas moderadas que se han visto pero que no alcanzan ante esta evidente embestida. Más allá de exigir el presupuesto, la USAC deberá nutrir su contenido del seno y necesidades populares. Toca cuestionar profundamente el claustro y las formas de representación universitaria. Como en antaño que fueron tantos los jóvenes universitarios quienes entendieron que la universidad es del estudiante. Dar esa disputa por un proyecto de universidad a la altura que este territorio lo necesita es imperante. Quizá pocas son tan necesarias hoy como esta lucha contra la privatización de una educación pública y la búsqueda por el rigor de esta.


Sergio Estuardo Castañeda Castañeda

Estudiante de ciencias sociales, escritor y explorador que ha concebido la indagación de diversos escenarios como parte fundamental en el proceso de aprendizaje. Vinculado a la realidad política y social a través de la participación en colectivos críticos urbanos. Consciente de la necesidad de expulsar ideas para abrirnos al diálogo, al debate, a nuevas formas de compartir aprendizajes e intentar llegar a pensar por nosotros mismos.

Exploraciones

Un Commentario

Oscar 24/02/2019

La derechización de la U desde hace años es un hecho. La privatización está en proceso. ¡DESPIERTA ESTUDIANTE Y OPONTE A LA PRIVATIZACIÓN!

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