Hugo Rolando Melgar Melgar

Ruth del Valle Cóbar | Política y sociedad / HILANDO Y TEJIENDO: MEMORIA Y DERECHOS HUMANOS

Hugo Rolando Melgar fue asesinado el 24 de marzo de 1980 junto a Fernando Cruz Juárez, su amigo que trabajaba como su chofer. Fernando era Q’eqchi’ y tenía 37 años.

Hugo Rolando era director del Departamento Jurídico de la Universidad de San Carlos, en la que se había graduado de abogado y notario. Al momento de ser asesinado tenía apenas 50 años.

Creció en una finca ganadera cerca de la ciudad de Guatemala, la cual fue vendida para que los hijos e hijas de la familia pudieran estudiar. Así llegaron a la ciudad capital. Hugo Rolando destacó por su excelencia académica, habiendo sido premiado por ello. Esa brillantez fue útil para desarrollar un pensamiento político en la experiencia de escuchar en la adolescencia a destacados estudiantes y catedráticos democráticos y revolucionarios, como Manuel Galich, los hermanos Chávez Castillo (Mario, Aída, Irma y Elena), Luz Méndez, los hermanos Silva Falla (Mario y Alejandro), Carlos Alvarado Jerez, los hermanos Villamar Contreras (Francisco, Tomas y Marco Antonio), Grace Smith, Elizabeth Escobar, José Luis Bocaletti, Oscar González Recinos, Humberto Véliz, Chita Ordóñez de Balcárcel, en tertulias cuyos anfitriones eran los hermanos Muralles Soto (Mélida, Elisa, Clemencia, Morelia, Marco Antonio, Alfonso y Mario) y su mamá, doña Josefita Soto, a quien más tarde dedicaría su tesis.

Hugo Rolando tenía 14 años cuando estalló la gesta revolucionaria de octubre de 1944, por lo que se integró a la Guardia Cívica para custodiar los edificios públicos en prevención de atentados de los escuadrones reaccionarios. La contrarrevolución de 1954 le sorprendió con apenas 24 años. Derivado de su participación revolucionaria, fue perseguido político desde entonces, con una activa participación estudiantil universitaria. El 25 de junio de 1956 fue herido de bala -junto a otras 33 personas- y encarcelado -junto a otras 130 personas- durante un homenaje a María Chinchilla, mártir de la gesta revolucionaria de 1944; en ese hecho fallecieron cinco estudiantes. A inicios de 1960 volvió a ser detenido junto a dirigentes sindicales de telégrafos. Después de las jornadas de marzo y abril de 1962 fue capturado nuevamente. Fue dirigente de la Asociación de Estudiantes Universitarios.

Ya como profesional del derecho, asesoró a presos políticos y dirigentes sindicales, dirigió el Bufete Popular de la Universidad y amplió su cobertura, trabajando junto a eminentes laboralistas como Manolo Andrade Roca, Santiago López y Mario López Larrave, asesinados antes que él.

En 1978 recrudecieron las amenazas de muerte; varias autoridades universitarias salieron al exilio, como el rector de la USAC, Lic. Saúl Osorio Paz. Dichas amenazas se concretaron el 24 de marzo de 1980 cuando fue ametrallado, el mismo día que fue asesinado Monseñor Oscar Romero en San Salvador.

Escribió a su familia:

Ante los grandes problemas que confrontan los millones de oprimidos y desposeídos, es fundamental nuestra solidaridad, sin que sea obligado llegar al martirologio, sino basta con observar una actitud recta y honesta para con los demás e identificarse con las causas justas, que son las de las mayorías explotadas por el imperialismo y la burguesía nacional. El trabajo es el medio honrado de ganarse la vida y ese trabajo debe hacerse en forma responsable.

Hugo Rolando era una persona comprometida con el pueblo, con la construcción de un país mejor, haciendo sus aportes desde las leyes, pero también reconociendo lo ilegítimas e injustas que pueden ser y que, por ello, hay que cambiarlas. Hugo Rolando nos dejó una herencia a las y los universitarios, que debemos honrar hoy y siempre.


Este texto fue elaborado con información de Voces que cuentan… memoria nuestra.

Fotografía principal tomada de Comunicarte

Ruth del Valle Cóbar

Feminista, defensora de derechos humanos, investigadora social, constructora de mundos nuevos. Ha pasado por las aulas universitarias en Ciencia Política, Administración Pública, Psicología Social, Ciencias Sociales. Transitado del activismo social al político, incluyendo movimientos sociales, organizaciones sociales, entidades gubernamentales y del estado.

Hilando y tejiendo: memoria y derechos humanos


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