Guatemala, turbulento presente e incierto futuro

-Edgar Rosales / DEMOCRACIA VERTEBRAL

Al momento de escribir esta columna, algunos temas, como la elección de una Junta Directiva del Congreso de la República en sustitución de la designada el 14 de enero pasado, aún se desconoce cómo serán resueltos. Esta es una de esas circunstancias, o coyunturas, determinantes de que la profesión de analista político (si es que tal cosa existe como profesión) se haya convertido en una ruta cuestarriba para quienes se las pican de interpretar escenarios de ese tipo.

Y es que las volátiles condiciones políticas que se han presentado en el país, apenas en el primer mes de 2018, han demostrado que nada está escrito y que una coyuntura puede cambiar en cuestión de horas. Lo que en un momento determinado se llegó a considerar como un hecho irreversible, resulta que al día siguiente es una idea desfasada y carente de soporte.

Así, en los primeros días de este enero, vimos a una Junta Directiva del Congreso integrada por personajes cuyas vidas ejemplares reúnen un amplio mosaico que va desde el anonimato total (Álvaro Arzú Escobar) hasta actitudes que se plantean como rayanas en lo delictivo (Felipe Alejos y Eduardo Galdámez), pasando por las serias dudas que despiertan nombres tristemente célebres como Ramón Lau, Alejandra Carrillo y, no se diga, el «carismático» Javier Hernández.

Pero la orgía duró muy poco. Casi nada. Apenas una semana después caía Manuel Baldizón de una manera inconcebible. Aparentemente el sujeto desconocía que horas antes le había sido revocada la visa y ello frustraba su intención de ingresar a Miami. Una vez aprehendido por las autoridades gringas, la Cicig y el MP le enviaron un golpe de autoridad al Eje del Mal, al solicitar la extradición del mafioso expresidenciable.

Hay quienes estiman que esta acción no fue precisamente el resultado de las investigaciones que se venían desarrollando en el entorno de Baldizón. Suena, y muy fuerte, a una especie de mensaje ante su coparticipación en la conformación de la mencionada Junta Directiva. Pero también parece que esta captura fue apenas el primer acto del plan de remozamiento político de la entente Cicig-MP previo a la inevitable salida de Thelma Aldana, en mayo próximo.

Si bien es cierto, tanto Iván Velásquez como Aldana habían anticipado que venían nuevos casos de impacto. Los primeros han sido la captura de Arístides Crespo, gurú del transfuguismo, y la solicitud de retiro de los antejuicios contra los diputados Alejos y Galdámez. Siguió la aprehensión de Rudy Villeda, extitular de la SAT, y una seria acusación contra Mario Leal, oligarca excandidato vicepresidencial de la UNE. Además, se dictó cárcel domiciliaria para el exministro de la Defensa, Williams Mansilla, el mismo día que «renunciaban» al ministro de Gobernación, Francisco Rivas, pese a ser uno de los consentidos de La embajada.

Pero aún faltaba. Casi al finalizar enero, la Corte de Constitucionalidad (CC) vino a aportar su propia cuota de incertidumbre al enrarecido panorama, al determinar que la directiva elegida por el Eje del Mal no llenaba requisitos de legalidad, señalando a la diputada Alejandra Carrillo (MR) con la etiqueta de «tránsfuga» y en tal caso estaría imposibilitada de desempeñar el cargo obtenido. Esto es una disposición de la Ley Orgánica del Organismo Legislativo -inconstitucional según expertos- pero aún así, contemplada en una norma vigente del sistema jurídico guatemalteco.

Hace apenas unos días me preguntaba aquí, en gAZeta: «¿Qué ocurriría, entonces, en el caso de que la CC declarase la nulidad del acto impugnado? ¿Y si se ordena repetir la misma -como ha sucedido en más de un caso- cuál sería ahora la posición de las fuerzas en el Congreso? ¿Podría haber esperanzas de una rearticulación de las mismas, en un sentido siquiera leve, pero más favorable a la democracia?»

Y esto, precisamente, es lo que ha acontecido en esta semana. Hay un esfuerzo de los sectores con menos desgaste dentro del Congreso (tampoco es que ahí se puedan encontrar santitos y querubines) que buscan aprovechar la oportunidad para recuperar espacios, desalojando al Eje del Mal (Casa Presidencial-Palacio Legislativo- Palacio de la Loba) del principal centro de poder político.

Pero tampoco se puede obviar el esfuerzo de estos últimos en aras de recuperar ese control, y que no han dudado en involucrar a las fuerzas armadas en sus planes, al grado de utilizar actividades castrenses para propiciar el odio social o celebrar reuniones en instalaciones militares entre el presidente Morales y diputados afines, comprometiendo a la institución que en otras circunstancias suele proclamar su carácter apolítico, obediente y no deliberante.

Arzú Escobar y compañeros, por su parte, accionaron contra el amparo por medio del cual la CC ordena repetir la elección, aunque se trató solamente de una maniobra para agotar la vía jurídica, porque la verdadera batalla sigue siendo la conquista de votos, para mantener o no, el esquema del 14 de enero. Y el grupo «más democrático» parece que tiene dificultades para reunir los votos necesarios.

Sin embargo, el panorama difícil para Guatemala no se reduce al ámbito legislativo. Lamentablemente la lucha contra la corrupción e impunidad se ha enturbiado, y tanto Cicig como MP son responsables de ello. Rumores sugieren que Thelma Aldana perdió el apoyo de y ello sería una de las causas para desistir de presentarse a la reelección en la Fiscalía. A cambio, sus intenciones presidenciales, en acuerdo con Encuentro por Guatemala de Nineth Montenegro y Dionisio Gutiérrez, son cada vez menos disimuladas y ello ha impactado negativamente en el ámbito diplomático. Hay otros elementos detrás de ese rompimiento con los gringos, que se irán desvelando en los próximos días. Y es que Aldana, si bien ha sido enfática a la hora de negar la posibilidad de mantenerse en la Fiscalía, no ha sido tan vehemente cuando se le ha consultado acerca de sus aspiraciones presidenciales.

Con tales escenarios, es difícil hasta para el analista más agudo, prever con certeza lo que está por venir en Guatemala, donde La Plaza no parece ser ahora una opción. ¿Otro Serranazo? ¿Autogolpe técnico por parte de fuerzas ultraconservadoras? ¿Renuncia obligada de Morales? ¿Recomposición de las fuerzas políticas? Los analistas pueden parlotear, pero difícilmente acertar en cuanto al futuro que nos espera.


Fotografía principal tomada de Prensa Libre.

Edgar Rosales

Periodista retirado y escritor más o menos activo. Con estudios en Economía y en Gestión Pública. Sobreviviente de la etapa fundacional del socialismo democrático en Guatemala, aficionado a la polémica, la música, el buen vino y la obra de Hesse. Respetuoso de la diversidad ideológica pero convencido de que se puede coincidir en dos temas: combate a la pobreza y marginación de la oligarquía.

Democracia vertebral

2 Commentarios

Julio Ramos 06/02/2018

«Siempre hay cínicos y oportunistas que venden pluma y su cerebro al mejor postor» digo esto porque en nuestra querida Guatemala, el dinero es lo que importa a tanto vende patrias, en Guatemala cada político tiene su precio, unos valen mas, o otros menos……hay un ansia de poder personal, sin importar que pasa con las mayorías, somos un país, triste, sin futuro y sin esperanzas de que esto mejore y con el panorama analítico que nos brindan estos expertos cada día que pasa, la esperanza de un futuro mejor para nuestros hijos se desvanece totalmente…

Arturo Ponce 05/02/2018

Absoluta carencia de líderes con ideas positivas; hoy en día han aparecido muchas fuerzas del mal, por todos lados y la subsistencia de nuestras juventudes como que se basa en ese rumbo. Cada día se pierde mas la identidad, no solo espiritual sino social y por eso hemos caido en el «sálvese ó que coma el que puede» sin importar ya el entorno.
Todo lo expuesto Edgar, es cierto pero mas incierto es lo que pueda venir, ó mejor dicho, lo que permitamos que venga.-

Os sugiero abordar el tema «BELICE», creo que la prensa jugaría un papel muy importante en cuanto a la orientación respecto a este tema que por historia, merece la pena…….. quizás se logre recuperar aunque sea un átomo de identidad en nuestros jóvenes que ignoran en su mayoría hasta esta parte de la historia del País.

Felicitaciones y adelante.

Dejar un comentario