Estar-arrojado-en-la-escuela

-Luis Enrique Morales / OTREDAD Y EDUCACIÓN

El poema Soy de Jorge Luis Borges es de esos poemas que, cuando se leen, uno piensa que todos se hacen preguntas fundamentales de la existencia: ¿qué soy? ¿Hacia dónde voy? ¿Qué hago aquí? Este poema se conecta inmediatamente con M. Heidegger (M. H.) que dice que los hombres estamos arrojados-al-mundo y que somos un ser-para-la-muerte, que somos seres ontológicamente existenciales y, por consecuencia, nos representamos afectivamente. Es decir que somos esos seres que nos deprimimos, que nos angustiamos, que sentimos miedo, que queremos comprender, que somos ambiguos, que nos alegramos.

Para M. Heidegger la existencia se define en existencia auténtica e inauténtica. La inauténtica, dice M. H., que se pierde en el impersonal (se); hace lo que se tiene que hacer, piensa lo que se tiene que pensar, estudia lo que se tiene que estudiar, etcétera. Podríamos decir que en la existencia auténtica no, porque es consciente de su finitud y prefiere apropiarse de sus actos a perderse en el impersonal se.

Ya pues, muy conscientes de que el hombre es en esencia existencial, nos dirigimos a las escuelas donde encontramos una serie de factores que intentan contribuir al desarrollo del estudiante como ser que se piense a sí mismo. Esta lucha de la educación se prueba con las diferentes pedagogías y los currículums nacionales de educación, en síntesis: hacer estudiantes libres y críticos. A todo esto le agregamos psicólogos, pedagogos especiales y catedráticos en general, que están para sufragar los problemas personales del estudiante. A pesar de esto, encontramos en el estudiante moderno altos indicies de problemas psiquiátricos. Elisabeth Olin en su artículo I marginalen: tre livsmönster bland unga med psykiska funktionshinder, lo ejemplifica con entrevistas realizadas a tres jóvenes que estudian o que han pasado por la escuela, pero que viven en una situación marginal debido a problemas como la ansiedad, la angustia o la depresión. Estos chicos en la sociedad sueca son bichos raros y no se logra integrarlos a la vida social.

Byung-Chul Han, en La sociedad del cansancio¸ expresa que el hombre moderno ha llegado a convertirse en esclavo del trabajo, dado que el amo ya no es apto para el ocio, sino solo apto para el trabajo. Chul llama a esta sociedad: la sociedad positiva, que es una sociedad que lo obliga a devenir por uno mismo, es decir, una sociedad que ha reemplazado el sujeto de obediencia a un sujeto del rendimiento. Reemplazando las prohibiciones de una sociedad disciplinaria por el verbo poder con un afirmativo plural: ¡sí, nosotros podemos! Para Chul los resultados de la sociedad positiva son: personas depresivas, ansiosas, suicidas, entre otros. Se podría decir que en la sociedad moderna las exigencias para el individuo son cada día más altas, porque el individuo siempre está en la posibilidad de poder dar más y no puede pensar negativamente, es decir, está prohibido decir: no se puede.

Pese a todos los esfuerzos realizados en la educación para hacer que los estudiantes lleguen a pensarse a sí mismos, o desde la perspectiva de Paulo Freire, a ser estudiantes críticos y libres, parece no estar dando resultados. ¿Pero en qué momento falla? En lo personal creo que existe un enfoque por hacer que el estudiante se adapte a la vida socioeconómica, y no que se piense a sí mismo. De igual modo vemos que la educación comúnmente se adapta a los cambios sociales y culturales sin tomarse un segundo para pensar los efectos secundarios. Esto quiere decir que los cambios que hayan serán siempre para crear individuos aptos para lo que exige el sistema que está de moda. Es decir, enriquecer un colectivo organizacional que enajena al sujeto.

Skriet de Edvard Munch. Pintura que representa la angustia y la desesperación del hombre moderno. Tomada de Read Works.

Como lo explica Foucault, la escuela es un lugar donde se crean buenos ciudadanos utilizando un tipo de poder basado en conductismos físicos y verbales. Como ejemplo podemos tomar el curso de Ciencias Sociales, el cual enfatiza la importancia de mantener vivo el sistema socioeconómico, es decir el enseñar que la circulación del capital es lo más importante. Sin tomar en cuenta las repercusiones sociales, como el medio ambiente, o las repercusiones en el individuo, a pesar de que se hable de la sociedad y su estructura siempre se enfatiza la circulación de capital. Las didácticas empleadas en clase, están haciendo que el estudiante aprenda el afirmativo plural o singular ¡sí, nosotros podemos!/ ¡sí, yo puedo! Esto causa que el estudiante no se ponga límites y que viaje a un mundo donde conocerlo o hacerlo todo puede ser posible, sin percatarse de sus propias limitaciones y así se olvida al viejo Kant que demostró que no podemos conocerlo todo. A todo esto se suma que el estudiante que puede más es el que más mérito tendrá, y no solo dentro de la escuela, sino la idea de que será un triunfador en la vida. Esto resulta en que la escuela se ha vuelo una fábrica de sujetos del rendimiento, llevando a los “fracasados” a encontrarse con un choque entre el afirmativo si puedo y la realidad de que no todo es posible. También, el desconocimiento de que somos seres ontológicamente existenciales, causa que el sujeto se angustie, se deprima o que se sienta un forastero. Entonces, la idea de autocrítico se tergiversa a intentar entender porque no se rinde, en lugar de entender porque se existe o que se puede conocer realmente.

Por eso es que Claudio Naranjo sugiere una educación enfocada en el crecimiento interior, existencial. Además, Camilo García nos dice que en la educación se debe retomar la importancia de la filosofía, para que el individuo, al plantearse las preguntas fundamentales de la vida o al situarse en cualquier contexto sociocultural, pueda tener consigo el hacer filosofía como una herramienta que le ayudará no solo a comprender la vida misma, sino que también a encontrar algunas respuestas del vivir sociocultural.

Vale la pena recordar que la comprensión existencial es la puerta para comprender la existencia del otro; es algo que me lleva a entender que en el sentido ontológico no existe diferencia alguna entre nosotros, porque padecemos de las mismas carencias existenciales y estamos construidos de las mismas facultades emocionales. También será la puerta de la libertad y del pensamiento crítico, dado que el individuo no pensará lo que se debe pensar, ni hará lo que se debe hacer.


Imagen tomada de Foro republicano.

Luis Enrique Morales

Quetzalteco nacido en 1989, escritor independiente y estudiante. Egresado de la Universidad Galileo en 2012, excatedrático en el área automotriz de la región de Quetzaltenango. Actualmente residente en Estocolmo, donde trabajo en docencia y, al mismo tiempo, estudio Ciencias de la Educación (Pedagogía) en la Universidad de Estocolmo.

Otredad y educación

4 Commentarios

OmarA 30/11/2017

Interesante punto de vista Luis, muchas veces no nos damos cuenta que con la educación estamos siendo solamente llevados por las diferentes corrientes, y que es necesario darnos un tiempo para pensar y reflexionar, como Ud lo menciona se está enseñando solamente lo material y vano, se está dejando a un lado lo profundo y lo permanente, gracias por lecturas cómo estás que nos llevan a pensar un poco más allá, saludos a la distancia

Victor Ramírez 19/11/2017

Interesante artículo, hay diversidad de pensadores y diversidad de pensamientos, creo en cada uno hay algo de razón. En relación a la formación de los estudiantes y los distintos sistemas para hacerlo, se debe tomar en cuenta el papel que en todo esto juega la familia, ya que es el primer grupo social ¨organizado¨con el ser humano tiene contacto; respecto al quehacer docente, es importante recordar que quien ejerce la docencia, enfocará el contenido de su materia o curso, desde el ángulo filosófico que practique y eso… ya son otros cinco centavos. Saludos

Yesi 19/11/2017

Primero hay que saber que para poder pensar en lo existencial, tenemos que tener seguras nuestras necesidades básicas como alimentación, techo, bienestar, salud. Si no se tiene esto seguro, no se puede pensar en algo mas sublime.
Creo que has dejado algo muy importante fuera del tintero y es el hecho de que la ciencia ya ha comprobado que la personalidad y muchas enfermedades psiquiátricas/tendencias psicológicas son hereditarias, los genes nos traicionan y nos llevan por los caminos obscuros del alma. No todos van a tener la fuerza de salir de ahi.
Por supuesto que todo se puede, pero todo tiene un precio y la pregunta seria, se esta preparado para pagar ese precio. Muchos no están preparados o no quieren pagarlos, mientras otros tantos si y a pesar de todo.
Buen articulo!

Yesiq 19/11/2017

Primero hay que saber que para poder pensar en lo existencial, tenemos que tener seguras nuestras necesidades básicas como alimentación, techo, bienestar, salud. Si no se tiene esto seguro, no se puede pensar en algo mas sublime.
Creo que has dejado algo muy importante fuera del tintero y es el hecho de que la ciencia ya ha comprobado que la personalidad y muchas enfermedades psiquiátricas/tendencias psicológicas son hereditarias, los genes nos traicionan y nos llevan por los caminos obscuros del alma. No todos van a tener la fuerza de salir de ahi.
Por supuesto que todo se puede, pero todo tiene un precio y la pregunta seria, se esta preparado para pagar ese precio. Muchos no están preparados o no quieren pagarlos, mientras otros tantos si y a pesar de todo.
Buen articulo!

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