Cuestión de tiempo

Las declaraciones de Rodrigo Arenas y José Andrés Botrán corroboraron lo que en semanas pasadas expresaran miembros del llamado G-8, en el sentido de la coparticipación del secretario general del FCN-Nación en la comisión del delito de financiamiento electoral ilícito. El ahora presidente Jimmy Morales no solo aceptó las condiciones e intereses de grupos privados, sino que solicitó que se ocultaran los apoyos financieros a su agrupación política. Este hecho constituye un delito punible, pues constituye una violación grave a la legitimidad en su elección, a la vez que resta toda la moralidad a su desempeño como funcionario público, ya que lo ejerce por el urdido engaño a la población en un momento trascendental en la lucha contra la corrupción.

Por si fuera poco, el presidente Jimmy Morales se aferra a una lucha sin sentido, siguiendo una hoja de ruta a todas luces irracional. Ejemplo de ello es que en las últimas semanas ha buscado respaldo en grupos que igualmente son señalados de actos ilícitos y por esta razón se han visto obligados a manifestar en su favor con el apoyo de la Municipalidad de la ciudad de Guatemala. Este fue el caso de los inquilinos del mercado de la Terminal, quienes llenaron la Plaza Central so pena de que les quemaran sus locales y, peor aún, sin saber a cabalidad el motivo de la marcha. También se observó, como en otras ocasiones, la presencia de las marchas organizadas por Joviel Acevedo bajo el argumento de la ratificación por parte del Congreso de la República del aumento del techo presupuestario para dar cumplimiento al pacto colectivo. A su vez, se rumora que otros sindicatos que negocian beneficios con el Estado podrían igualmente manifestar a favor del régimen de Morales. Sin embargo, a un año de iniciar un nuevo proceso eleccionario y aprovechando el espacio para figurar como un nuevo «ni corrupto ni ladrón», aparece Edwin Escobar denunciado presiones del Ejecutivo para que los alcaldes, a través de la ANAM, realicen movilizaciones similares de apoyo al presidente.

Es innegable que las medidas de choque muestran la desesperación de un presidente que en todo momento se presenta con un lenguaje confrontativo. De manera imprudente y alevosa acusó directamente al procurador de los Derechos Humanos, al Ministerio Público y ahora hasta al contralor general de Cuentas de no dejarlo trabajar. En su alocución ante los manifestantes del mercado de la Terminal, entre otras cosas, acusó a Jordán Rodas de no condenar al Comité de Desarrollo Campesino –CODECA– por los paros que han promovido y por la muerte de un niño en una de las carreteras del país.

Las políticas de Morales ahora son francamente incitaciones al conflicto y ataques frontales ante cualquier medida que signifique lucha contra la corrupción. De hecho, su reciente elección de la nueva fiscal general del Ministerio Público resulta estar envuelta en la duda hasta que no se den muestras de que efectivamente seguirá la línea de fortalecimiento de la lucha contra la impunidad marcada por las últimas dos fiscalías.

En todo caso, el presidente debe reconsiderar sus estrategias, pues es cuestión de tiempo para que tarde o temprano el ciudadano Jimmy Morales deba aclarar sus acciones frente a los tribunales de justicia. Es evidente que no dilucidar de forma legítima las acusaciones de los delitos que se le señalan pone en riesgo la propia legitimidad de la democracia y el régimen de legalidad del país. Más allá de hacerse la víctima de los acontecimientos, el presidente debe asumir la responsabilidad de su alta investidura durante el tiempo que resta de su mandato constitucional, a menos que por los niveles de confrontación, irracionalidad y corrupción a que ha llegado este culmine en forma prematura. Hoy más que nunca se tiene claro que existen suficientes evidencias para tramitar un antejuicio en su contra y que su estrategia de choque solo agrava su posicionamiento.

Un Commentario

Oscar velasquez 09/05/2018

La toma de la plaza por los maestros, es para distraer, pero mayormente para evitar la respuesta del pueblo manifestando en la plaza. Eso se podría salir de control y jymy poner estado de sitio. Dios quiera no se de.

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