Acerca de las extorsiones

Mario Polanco | Política y sociedad / NO MÁS IMPUNIDAD

Aunque el delito ha estado tipificado en el Código Penal, en el pasado no se registró el número de casos que en la actualidad ocurren. Esto se debe al surgimiento de las redes sociales, a través de esa tecnología ha sido posible que la privacidad empiece a ser cada vez más pública, además, ahora existe un aparato con el cual se puede amenazar e intimidad para extorsionar, me refiero al celular que posee la casi totalidad de habitantes del país.

Los criminales obtienen información de sus víctimas a través de diversos mecanismos. Uno, que podría ser el más certero, es el que consiste en la vigilancia, que abarca tener conocimiento del círculo familiar, las rutinas, inversiones y propiedades, de esa manera será posible exigir cantidades exactas. En este tipo de casos, los extorsionistas cuentan con el apoyo de algún trabajador bancario e incluso algún familiar.

La siguiente forma de extorsión es aquella en la que la persona que será extorsionada coloca de manera pública información sensible en las redes sociales. Esa información puede consistir en dirección, quiénes son los familiares, número de teléfono, lugar de estudio, trayectoria, lugares en los que está en determinado momento.

Otro mecanismo es aquel en que el extorsionista desconoce absolutamente todo de la víctima, consigue el número de teléfono de un determinado listado y llama al azar, haciéndose pasar por conocido, cuando la persona que responde brinda alguna información, puede originarse la amenaza e intimidación.

La víctima de extorsión, al desconocer en cuál de los tres renglones anteriores se encuentra, se atemoriza y en la mayoría de los casos accede a brindar algún tipo de pago a cambio de no ser lastimado. En la mayoría de los casos no denuncia por temor a que esto se convierta en la causa de una agresión.

Los extorsionistas cuentan con aparatos telefónicos modernos, han abierto cuentas en redes sociales y las autoridades, en muchos casos, desconocen cómo funciona esa tecnología, además de que no cuentan con el equipo que se requiere para contrarrestar las acciones que tanto perjudican a la sociedad.

Es complicado para las autoridades detectar desde dónde proviene una llamada de quienes extorsionan, mucho más difícil es saber quién o quiénes son los responsables. Esto imposibilita cualquier captura, o por lo menos una acción que impida que continúen esos hechos.

Con la extorsión, la víctima se siente en extrema vulnerabilidad, en manos de quien la está amenazando, siente que el único camino que le queda es cumplir con las exigencias, sin comprender que aceptando una vez el pago del requerimiento será imposible poder evadir futuros cobros. Además, si el delincuente desconoce quién es la víctima, eventualmente lo sabrá, y de esa forma garantizará afectar económica, social y emocionalmente a esa persona o a esa familia.

Quien sea víctima de la extorsión debe tener claro que paso fundamental para salir de esa pesadilla debe ser la denuncia ante las autoridades correspondientes.


Mario Polanco

Graduado en la Universidad de San Carlos de Guatemala de licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales, con Maestría en Seguridad y Defensa por la Universidad Mariano Galvez, actualmente director del Grupo de Apoyo Mutuo. Activista de derechos humanos, haciendo esfuerzos para que no haya más impunidad.

No más impunidad

Un Commentario

arturo ponce 04/09/2018

Hay muchas FORMAS de extgorsión y eso es lo que indefine el Código Penal. Los sindicalistas, politiqueros, burócratas, etc. etc. extorsionan casi constantemente. Es parte muy negativa de la cultura nuestra. Usted há extorsionado?………. medite.

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